El insaciable afán destructivo de la izquierda Publicado hoy July,
2007 en Opinion
Sin asombro, la opinión pública se entera pese al control
periodístico que realiza el gobierno, que todos los anuncios
realizados años atrás acerca de las consecuencias que originaria la
mala administración gubernamental, se agrandarían de golpe
aproximadamente para esta fecha y que por lo tanto podría afectar su
trayectoria política y electoral. Ahora nos encontramos en pleno
proceso.
El presidente Néstor Kirschner intenta mitigar los efectos de su
inoperante acción de gobierno mediante mentiras insistidas diariamente
y con el anuncio de que dará un paso al costado dejándole a su mujer
el peso de cargar con la explosión social, económica y política
que él mismo ha provocado. Lo más grave de esta situación es que
esa misma opinión pública no reacciona ni construye una oposición
destinada a modificar el escenario, actitud que se traduce en tres
vocablos bastante expresivos, que más de una vez utilizamos para
referirnos a nuestra sociedad enferma: la Anomia, la Anemia y la Abulia,
algo así como una Triple A -expresión que por obvias razones
tratamos de evitar - de la que participa la ciudadanía sin medir,
todavÍa, el peso de la situación por la que transita.
El frío y la imposibilidad de mitigarlo, la falta de combustible para
mantener activa la cadena de producción y transporte, la
desocupación que crece por esa causa, la caída de los ingresos
externos por idénticas razones, son nada más que algunos de los
factores más visibles e inmediatos de un país que se derrumba y
transforma sólo en un ámbito geográfico, con una población que
abandona rápidamente el proyecto común que la convierte en Nación
y, sobre todo, que la aleja cada vez más rápido del destino de
grandeza al que estaba convocada en épocas de verdadero progreso. Con
relación a nuestro título, podríamos achacarle a la izquierda que
ronda los círculos superiores de la política - superiores solamente
en el sentido de ubicación dentro del organigrama del poder y la
responsabilidad por lo que ocurre, pero el caso es que Kirchner no es de
izquierda sino que tan sólo está disfrazado de ella. Kirschner no es
nada, sus ministros no son doctrinariamente nada, sino que están
atados al afán de lucro personal.
Los resultados están a la vista: dineros encontrados en el baño de
la ministro de Economía con la sospecha latente pero fundada de la
corrupción, el latente lavado de dinero con el maletín del
venezolano Antonini la creación de una superestructura agrandada
varias veces a sus verdaderas necesidades en la cartera de Medio
Ambiente y el reemplazo de los mejores por parientes incapaces que
únicamente cobran sus sueldos desmedidos, crecimiento vertical de
fortunas personales sin que ningún fiscal ni ningún juez actúen
como deben, con algunas excepciones que sirven, de paso, para desviar la
atención del verdadero contenido de este drama; la intervención de
gobiernos comunistas admiradores del terrorismo y narcotráfico
mundial, una Corte Suprema de Justicia compuesta en varios casos por
ministros de escandaloso comportamiento, la inseguridad que crece
mientras se desea desarmar a la población civil ocultándole la
realidad registrada en otros países dónde se hizo lo mismo con el
consiguiente crecimiento exponencial del delito (caso del CommonWelth,
que creció hasta el 700 por ciento en tanto sus autoridades se
disponen a revertir la medida), la preparación de un verdadero
ejército de piqueteros legalmente armados para ingresar a la batalla
final que inexorablemente se dará en la República antes de lo que se
supone, persecución a la Iglesia por decir estas verdades a los
dirigentes que la entrevistan y anunciarlo públicamente con la
sutileza que la caracteriza, el caso de mi amigo Christian VonWernich,
sembrando el ateismo. querer reemplkazar a Dios con Satanás, la
destrucción de los partidos políticos como camino del discenso o de
las coincidencias, del debate constructivo y de la representación
ciudadana, una inflación contenida que nos recuerda a Gelbard y al
posterior "rodrigazo", el fracaso de la educación en tanto se promueve
políticamente a los ministros y funcionarios de esa área fundamental
para un futuro quebrado, la falsificación oficial en los anuncios de
costos y precios que constituyen el basamento del descalabro económico
que todavía apenas se insinúa, la alteracion de valores mediante la
construcción de una gigantesca mentira oficial a través de una
virtual Intervención del INDEC cuyos empleados han demostrado una
responsabilidad y calidad que se contrapone con el impresentable
secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, inconciente del delito
que comete por las incidencias paralelas en el valor de los bonos que se
ajustan mediante un falsificado CER.
En este brevísimo resumen no hemos terminado con la acumulación de
errores y de las causas que originarán la confrontación final.
Sigamos entonces con las principales enunciaciones que, entre otras
cosas, hizo desaparecer a la Argentina del conjunto de Naciones y, por
cierto, de la influencia que tenía en el pasado en todo el Cono Sur,
en el mundo latino y en la economía y la cultura de otros países.
Así entonces, podemos hablar de los "vivos" -ahora "progresistas"- que
rodean al Gobierno y son los responsables activos de esa izquierda que
se enriquece contrariando su propia doctrina y es la culpable de haber
mandado a la muerte a tantos jóvenes convencidos en algunos casos que
peleaban por la Patria y por una sociedad mejor. Para estos funcionarios
con nombre y apellido - muchos de ellos verdaderos asesinos como es el
caso de nuestro embajador en España, el lobista Carlos Bettini
Francesse que asesinó el 13 de junio de 1976 al capitán de corbeta
Jorge Bigliardi, en La Plata, para hacer méritos montoneros - no hay
"terrorismo de Estado" pese a haber actuado al servicio de otro Estado,
como era -o es -el caso de Cuba o estar subvencionados por una entidad
extranjera como es la Fundación Ford, un caso que dará mucho que
hablar; el agrandamiento del mercado de la droga cuyos hilos convergen
en las dependencias oficiales a igual que la corrupción organizada.
Como estamos en tema, podemos hablar de la presencia de elementos de la
FARC que, armados y destinados a operar en el momento preciso, cuentan
con cifras millonarias para prepararse y alterar más aún el mundo
del poder y la diplomacia en el continente e inaugurar el riesgo de la
partición de la Argentina en medio de la muerte provocada
especialmente en los grandes conglomerados urbanos que se convertirán
en el escenario de futuros combates, el programado debilitamiento de las
Fuerzas Armadas que están al borde de perder la posibilidad de
imponerse a una rebelión de esta naturaleza, la planificación ya
ensayada de enviar a los Institutos de Formación Militar a jóvenes y
agraciadas señoritas para tratar de convencer a los cadetes y jovenes
oficiales y suboficiales, que pertenecen a "un aparato militar clasista,
genocida y servidor del imperialismo". ¿Recuerdan algunos cuando
muchos meses atrás anuncié que ante el fracaso de Verbitsky por
dividir a las Fuerzas Armadas entre "las nuevas y las viejas" - a
éstas últimas no les perdonan que derrotaran al terrorismo de los 70
- se perseguiría a aquellos que pertenecían a la familia militar
para cortarles la carrera y evitar su ascenso? En ese entonces la alarma
recibió como respuesta que "es imposible alterar los méritos
personales". Bueno, actualmente, el CELS que dirige el propio Verbitsky
es el encargado de revisar, una por una, las fojas correspondientes para
tildar aquellos nombres que deben ser decapitados. Podemos agregar algo
más concreto y triste, si es posible: desde enero de este año hasta
esta semana, sólo en el Ejército se fueron de baja ochenta oficiales
subalternos. ¿Que sucederá hasta fin de año
? Como parte de esta
maniobra que se lleva adelante con paciencia, sin prisa pero sin pausa,
en una acción de pinzas el gobierno lanzó a la palestra a un
jovencito con aires de historiador - Felipe Pigna - quien apunta a la
formación de ideas parecidas a las que mencionamos a lo largo de este
trabajo.
Curiosamente, este personaje salido prácticamente de la nada,
"descubrió" que las iniciativas militares y políticas para lograr la
Independencia en el Siglo XIX, fueron encabezadas por las clases altas.
De esa manera ahora se quiere despertar algo así como el rechazo del
pasado en nombre de la lucha de clases, nervio motor y demagógico del
extremismo ideológico. En una inteligente y promovida acción de
pinzas, Pigna nada dice que los mejores sectores sociales de esa época
eran los cultos, los letrados, los formadores y receptores de las ideas
de libertad y progreso que giraban en el mundo y que la adhesión del
pueblo en todos sus niveles fue espontánea, desinteresada y
participativa.
La supina ignorancia de Pigna es suplida por su comportamiento gestual
en las pantallas de televisión por aquello del imperio de la "imagen",
el factor que impide a las sociedades modernas el pensamiento abstracto
y creativo. Podríamos avanzar más todavía en este grave asunto
universalizado que entre nosotros se ahonda por el permisivismo y la
ruptura del orden, de las jerarquías y del respeto juvenil en las
escuelas y Universidades, en la calle y en todo lugar, asunto que, en
los hechos, convierte a este personaje - Pigna - en una víctima
rentada de lo que sucede en este campo específico aunque posee un
alcance estratégico más avanzado donde se libra la guerra actual: el
cultural.
Así los próceres son denigrados o ignorados, los lugares
históricos son pasados por alto, el Presidente no concurre a los
Tedeúm, no participa de los actos celebratorios por la creacion de la
Bandera, elude las marchas de las tropas para dar una señal de rechazo
y sobre todo para no escuchar en su enfermizo cerramento intelectual y
emotivo, que son vivadas por las multitudes y si no fuera por la
limitación del espacio - ese gran enemigo de los periodistas -
podríamos seguir con una impresionante gama de ejemplos que con
seguridad surgirán en el ánimo de los lectores. Si de campo
hablamos, el enfrentamiento artificial de Kischner y sus compañeros de
administración con los productores se ajusta a las mejores tradiciones
de un resentimiento que, ademas del suceso insólito de limitar las
exportaciones carnes, olvida que es el agro con sus retenciones a
cuestas que le impiden crecer y crear nuevas fuentes directas e
indirectas de trabajo, en su carácter de principal sostén de una
economía que comienza a derrumbarse pese a que todavía son muchos
los que hacen buenos negocios y se niegan a ver la realidad como parte
de esa Triple A a la que aludimos más arriba. La Argentina está
dejando de existir. Sin oposición estructurada por el mismo motivo, la
vocación administrativa de Macri en la Capital Federal será
bloqueada si en octubre triunfa electoralmente la señora Cristina
Fernández de Kirschner, el asombro seguido de risas que son contenidas
en los medios diplomaticos y extranjeros por razones profesionales, dan
paso a la ignorancia en el sentido de que carece de importancia en el
mundo este Pais entrañable que estuvo entre los primeros. Ya casi no
quedan empresas en manos nacionales, la venta parcial de YPF es
resistida dentro del Partido Gobernante dónde todavía en voz baja se
dice una frase bien expresiva por cierto: "No le regalaremos este
bomboncito al señor K". El tema, por su importancia, parece alimentar
la ruptura del peronismo ortodoxo con el inventado por ese señor K. es
decir, algo que parece marchar hacia la similitud de lo ocurrido en los
70: por un lado, aquellos que no eran marxistas; por el otro, los que
querían utilizar el nombre de Perón y la popularidad del
Justicialismo en su afán de conquista del poder a sangre y fuego.
Aunque ese afín incontenible y destructor de la izquierda pueda estar
destinado al fracaso, ya es un lugar común aceptado por todos que el
final de esta aventura signada en parte por la casualidad, el interés
desmedido que no concluye en El Calafate, la ambición enfermiza, el
desconocimiento de cómo marcha el mundo, del espacio, los recursos, y
la unidad racial y espiritual de esta República y especialmente por la
incapacidad e incompetencia personal de los gobernantes principales, son
los principales factores que nos llevan inexorablemente a momentos que
ya son aciagos y que más allá de la inseguridad y el delito
desatado, serán sangrientos.
No queremos ser premonitores de lo negativo que es algo que siempre es
rechazado por las mayorías, pero en las Iglesias, en las casas, en las
esquinas, en los barrios en las rutas, en los campos y en el horizonte
histórico y político comienza a vislumbrarse una tragedia que
todavía no concluyó de adquirir su forma definitiva.
Autor: Carlos Manuel Acuña
8-8-07