¿Jesuscristo socialista?, ¡No...Jesus fue y es, comunista!
Por: MartÃn Guédez
Fecha de publicación: 24/02/07
imprÃmelo mándaselo a
tus panas
Es conocida la salida por la tangente que ese monumento a las miserias
llamado LuÃs Ugalde, s.j., dio a la afirmación cotidiana del
Presidente de la República respecto de que Jesús fue socialista.
Eligió el camino de la cobardÃa intelectual, usó la descalificación a
partir de una interpretación estricta de la forma. ¡Claro!, en tiempos
de Jesús no se empleaba la palabra socialismo. No será sino cuando a
caballo entre los siglo XVIII y XIX el pensamiento y obra de hombres
como el Conde de Saint-Simon, Roberto Owen, Charles Fourier, Sismondi
o Pierre Joseph Proudhon, comienza a ser identificado como Socialismo.
Según lo expresa en su investigación José David Herrera, de hecho la
palabra "socialismo", junto a la palabra "socialista", aparecerá por
primera vez en la London Cooperative Magazine, en 1826, refiriéndose a
Owen y luego pasó al continente europeo cuando Le Globe, la utiliza
para referirse a Saint-Simon. Luego, los aportes de Marx, Engels,
darán cabida el concepto de socialismo cientÃfico para diferenciarlo
del socialismo utópico. Eso...Ugalde s.j, lo sabe todo el mundo y lo
sabe perfectamente el Presidente.
De modo que el caballero Ugalde, s.j., y sus pajes acompañantes en
estas profundas reflexiones no hicieron sino eludir el fondo del
asunto. Dos experiencias personales me han venido a la mente cuando he
visto esta "salida", tanto de Ugalde y su combo, como de otros
personeros de la jerarquÃa católica. La primera tiene que ver con un
seminario sobre familia al que asistÃa representando a Venezuela. AllÃ
se estuvo tratando el asunto de la familia formal -esa que tiene todos
sus papeles en regla-, y la familia consensuada o familia "por la
cobija". Luego de poner sobre la mesa las caracterÃsticas de la
familia consensuada, un estupendo sociólogo canadiense, cerró el
capÃtulo sobre el tema al decir que, "por lo que veo, estamos ante una
fruta, que tiene concha de manzana, color de manzana, sabor a manzana
y semillas de manzana... pues... ¡llámenla como quieran, pero esa es una
manzana!, en otras palabras, más allá de formalismos, la familia
consensuada es familia y punto; el otro caso se refiere a una
oportunidad en la cual -en un foro- me referà a Fedecámaras y sus
"empresarios" como, "representantes de un capitalismo cavernÃcola".
¡Bien!, allà saltó un sabelotodo de esos que no faltan nunca, un
tipejo a lo Ugalde & compañÃa, diciendo que, "eso es imposible porque
en los tiempos de las cavernas no existÃa el capitalismo" ¿SabrÃa este
individuo lo que es una metáfora?
AquÃ, Ugalde s.j., de lo que se está tratando es de si las propuestas
de Jesús en el Evangelio, su modo de vivir y en general su doctrina es
socialista, comunista o capitalista. DeberÃamos comenzar, Ugalde s.j.,
por recordarle que, pocas veces se ha elaborado más profusamente una
doctrina de un autor que no escribió ni una sola palabra que como se
ha hecho con Jesucristo. Pero eso no importa, serÃa caer en la misma
estupidez en la que ustedes cayeron. Vamos a ver: que es socialismo,
comunismo y capitalismo...y luego ubicamos a Jesucristo, ¿está bien?
SOCIALISMO:
· Es la teorÃa, doctrina o práctica social que propugna o ejercita la
posesión pública de los medios de producción y su administración
también pública en pro del interés de la sociedad en general, y no a
favor de clases o grupos particulares. (Giner, Salvador. ; 1975)
COMUNISMO:
· Es aquel estado social en el cual no existe ni la propiedad privada
de los medios de producción, ni el Estado, ni las clases sociales. En
él un grupo humano no explota a otro, ni lo hacen entre sÃ. (Giner,
Salvador, ; 1975)
CAPITALISMO:
· Forma de organización social y sistema económico basado en la
explotación del hombre por el hombre, medios de producción de
propiedad privada y la consecuente apropiación de la plusvalÃa
generada a partir del trabajo del explotado por parte del capitalista.
Sociedad divida en clases: ricos-pobres, explotadores-explotados,
privilegiados-marginados.
Aclarado lo anterior pasemos a interpretar las cosas que dijo e hizo
Jesús, según los evangelistas psinópticos. No hay que buscar mucho,
basta con echar una mirada al Sermón de la Montaña, según San Lucas o
leer la forma como interpretó su doctrina la comunidad de aquellos
cristianos de los primeros tiempos (Hechos de los Apóstoles, 4, 32ss).
¿Qué predicó Jesús? Un dato histórico preciso es que predicó el Reino
de Dios. ¿Y que es el Reino de Dios?: un mundo sin opresión e
injusticia. Asà es a lo largo, no sólo de la prédica de Jesús, sino de
los profetas anteriores a él. El profeta Amós, condena a los que
pisotean a los débiles y tuercen el camino de los humildes; a los que
amontonan violencia y despojos en sus palacios; los que oprimen a los
débiles y aplastan a los pobres; los que niegan la justicia al
oprimido; los que aceptan sobornos, oprimen al justo y atropellan a
los pobres.
El profeta IsaÃas anuncia una sociedad sin clases, ni explotados. En
ese reino de Dios, los horrores de la guerra y la pobreza darán paso a
la alegrÃa del trabajo, pues "forjarán de sus espadas azadones y de
sus lanzas podaderas".
En cuanto a Jesús condenó abiertamente a los grupos que, a través de
su poder, mantenÃan en opresión a los pobres.
· Ay de vosotros los ricos, porque ya habéis recibido vuestro consuelo
(Lc 6, 24)
No se contenta con condenar la opresión sino que señala a los
culpables y les prescribe el castigo.
· Ningún siervo puede servir a dos patrones, porque necesariamente
odiará a uno y amará al otro o bien será fiel a uno y despreciará al
otro. Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al dinero (Lc
16, 13)
Tampoco se contenta con prescribir un castigo por la opresión sino que
señala la causa de la misma.
· El joven le dijo: Jesús le dijo:
Claramente condiciona la inclusión entre los suyos a dejar de ser
rico. Señala con claridad las causas que originan la opresión y pone
como condición el remedio.
En cuanto a los sacerdotes -aquellos de entonces y estos de hoy y
siempre- los acusa de haber adulterado el sentido de su misión y
prostituido el templo convirtiéndolo en cueva de ladrones. Les
enrostra haber amasado un poder religioso para obtener ganancias y asÃ
oprimir a los débiles.
· Llegaron a Jerusalén, y Jesús fue al Templo. Comenzó a echar fuera a
los que se dedicaban a vender y comprar dentro del recinto mismo.
Volcaba las mesas de los que cambiaban y los puestos de los vendedores
de palomas... (Mc 11, 15)
Los sacerdotes habÃan convertido en gran negocio la obligación del
pueblo judÃo de ir al Templo, y como venÃan de distintos paÃses en las
puertas del Templo les cambiaban sus monedas de origen por las
aceptadas en el Templo, del mismo modo vendÃan los animales para ser
ofrecidos en sacrificio.
Bien, creo que es suficiente con estas citas del Evangelio, pero... lo
que motiva el titulo de este comentario es que si nos atenemos a la
definición de socialismo, comunismo y capitalismo, sin duda Jesús fue
anticapitalista pues el reino de la opresión, la explotación y la
injusticia es precisamente el capitalismo. ¿No es acaso capitalista
sinónimo de rico?, pero... si observamos como se organizaron sus
discÃpulos Jesús no fue socialista, ¡Jesús fue comunista!
Veamos el concepto de comunismo y detengámonos un momento en esta
crónica sobre la forma de vida de la comunidad cristiana recogida en
Hechos de los Apóstoles, CapÃtulo 4, versÃculos 32 y siguientes:
· La multitud de los fieles tenÃa un solo corazón y una sola alma.
Nadie consideraba como propios los bienes, sino que todo lo tenÃan en
común... Entre ellos ninguno sufrÃa necesidad, pues los que poseÃan
campos o casas los vendÃan, traÃan el dinero y lo depositaban a los
pies de los apóstoles, que lo repartÃan a cada uno según sus
necesidades.
¿Más claro lo necesitan?, ¿no es acaso una comunidad sin clases
sociales, sin propiedad privada de los medios de producción, sin
explotadores ni explotados?
¿Por qué tanto horror a la doctrina de Jesucristo?, ¿acaso no vemos
cómo por amor esta comunidad cristiana se desprendÃa de sus casas y
terrenos (medios de producción) y lo ponÃan todo al servicio de los
más necesitados?, ¿no tendrÃa que convertirse la iglesia y quienes hoy
hablan en el nombre de Jesús?, ¿si se propone esto mismo, no saldrÃan
horrorizados ante este "comunismo"? Bien, el Ugalde s.j., y sus
alabarderos lo saben bien. En estos dÃas, a propuesta de Monseñor
Mario Moronta, la Conferencia Episcopal emitirá un documento sobre el
Socialismo del Siglo XXI, una buena oportunidad para que sino todos,
al menos algunos de los obispos hagan un acto de contrición y se
coloquen en la lÃnea de Jesucristo. Sino lo hacen, allá ellos, el
Jesús que ellos rechazarÃan continuarÃa vivo en el pueblo
http://www.aporrea.org/ideologia/a31081.html