Tras el incidente, la región toma posición
Chile, Perú y El Salvador apoyaron al rey y criticaron a Chávez; Evo
Morales destacó sus lazos con Zapatero
Martes 13 de noviembre de 2007
CARACAS.- El duro cruce verbal entre Hugo Chávez y el rey de España
durante el cierre de la Cumbre Iberoamericana de Chile dejó en
evidencia la fractura que hay en la región respecto de la diplomacia
del lÃder venezolano.
El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alejandro Foxley,
encabezó ayer las crÃticas a Chávez. "No compartimos el estilo [de
Chávez]", dijo, durante una entrevista con Radio Cooperativa, en la
que describió al rey como "la gran figura de la construcción de la
democracia" en España.
Tras haber expresado su "muy profunda" solidaridad con el monarca y el
presidente del gobierno español, José Luis RodrÃguez Zapatero,
Foxley dijo: "Si los aliados no sirven para cuando se pone en
situaciones incómodas a los principales dirigentes polÃticos del
paÃs aliado, entonces, ¿para qué sirven los aliados?".
Para Foxley, la reacción de Chávez "contradice aquello de que se
puede discrepar todo lo que se quiere en una cumbre, pero sin
descalificar a las personas, sobre todo cuando entre ellos está la
gran figura de la construcción de la democracia en España, que es el
rey".
El canciller aclaró que Chile tiene "un grado más alto de alianza"
con España que con Venezuela.
Por su parte, el presidente peruano, Alan GarcÃa, blanco de las
crÃticas de Chávez durante la campaña del año pasado, expresó
su solidaridad con el rey y, horas después del bochornoso episodio, se
comunicó con el monarca para expresarle su apoyo, según reveló un
vocero de la presidencia peruana.
El presidente de El Salvador, ElÃas Antonio Saca, firme aliado de la
Casa Blanca, destacó ayer la "falta de respeto" de su par venezolano.
"Lamento que el protagonismo «robacámaras» de algunos presidentes
haya empañado el final de la cumbre", dijo Saca. También destacó
la "valentÃa" de Zapatero. "Yo harÃa lo mismo por cualquier
presidente de mi paÃs", afirmó Saca.
Firme aliado de Chávez y de Fidel Castro, el presidente boliviano, Evo
Morales, aclaró que su relación con España es "excelente" pese a
las crÃticas que hizo en Chile al ex jefe de gobierno español,
José MarÃa Aznar. "Tenemos una excelente amistad", dijo Morales de
Zapatero, pero recordó que habÃa recibido crÃticas de Aznar por
ser supuestamente "racista" y "populista".
"Todos merecemos respeto, pero también algunos tienen derecho a
faltarnos el respeto y nosotros no tenemos cómo responder", planteó
Morales. "Aznar me trató de indigenista, de racista, y yo no
respondÃ. Siento que algunos racistas nos tratan de racistas", dijo.
Por su parte, la primera dama y vocera presidencial de Nicaragua,
Rosario Murillo, evitó ayer confrontar directamente con Madrid luego
de que su esposo, Daniel Ortega, atacara a los empresarios españoles,
al calificarlos de "gángsters y mafiosos".
"Podemos hablar de voces que van alzándose a nombre y en
representación de los pueblos de América latina", dijo Murillo, en
un aparente elogio a los discursos de Ortega y Chávez.
El choque entre Chávez y el rey de España se produce en momentos de
fuerte polarización de la sociedad venezolana ante el inminente
referéndum constitucional que permitirÃa la reelección
presidencial indefinida y la instauración de un Estado socialista.
"Sistema monárquico"
El opositor partido socialcristiano Copei utilizó la frase del rey y
exhortó a Chávez a callarse y a escuchar al pueblo. El vocero del
partido, Roberto HenrÃquez, dijo que, con la reforma, Chávez
pretende imponer un "sistema monárquico donde él concentre el poder
para siempre".
"Preguntamos: ¿por qué no se calla y escucha a su pueblo? Hágale
caso al rey Juan Carlos. Escuche al pueblo y retire la propuesta de
reforma", señaló.
El también opositor Comando Nacional de la Resistencia (CNR) pidió a
España que expusiera en el Parlamento español y el europeo la
situación polÃtica venezolana. "Queremos que se sepa en Europa que
los venezolanos estamos a punto de perder las libertades", dijo el
vocero Oscar Pérez.
Dirigentes y funcionarios del oficialismo, en tanto, se alinearon
detrás de su lÃder y rechazaron la postura española. El
vicepresidente, Jorge RodrÃguez, advirtió que si las relaciones
entre los dos paÃses se lesionan, España será la responsable.
Chávez y su canciller demostraron una "dignidad y serenidad que bien
desearÃa tener el señor rey don Juan Carlos", dijo.
El presidente de la Comisión de PolÃtica Exterior de la Asamblea
Nacional, Saúl Ortega, afirmó que a los socialistas españoles les
queda "muy mal" defender a Aznar, acusado por Chávez de haber apoyado
el golpe de 2002. "Si ellos nos siguen viendo como su antigua colonia,
que creo que es la expresión más clara que se les vio al rey y a
Zapatero, yo creo que los socialistas deben revisarse", señaló.
Agencias AP, DPA, EFE, ANSA y Reuters
Silencio de Kirchner
El gobierno del presidente Néstor Kirchner evitó ayer emitir
comentarios sobre el duro cruce verbal que mantuvieron el rey Juan
Carlos de Borbón y el presidente venezolano, Hugo Chávez, durante la
XVII Cumbre Iberoamericana, cuando el monarca español pidió al
mandatario venezolano que se callara, antes de levantarse y dejar el
salón. Fuentes oficiales dijeron, ante la consulta de LA NACION, que
no estaba previsto hacer declaraciones sobre el tema. Kirchner no estaba
presente en el cierre de la cumbre, en Santiago de Chile, en el momento
del incidente.
La Nación 11-11-07