> El decreto de la llamada "Ley de Inteligencia" (Ley Sapo) y su
> posterior congelamiento ha sido objeto de anlisis por muchos polticos,
> socilogos, columnistas, etc. De todas las explicaciones que hay para
> su promulgacin, la que ms me satisface es la de una incomprensible
> admiracin y por ende sumisin enfermiza al sistema cubano. El hecho
> (Art. 16) de que toda persona tenga que informar o arriesgarse a ir
> preso, es una belleza antidemocrtica que debe estar siendo aplaudida
> en ciertos crculos como digna de Adolfo el alemn, Benito el italiano y
> Joseto el ruso.
>
> Por supuesto que es bueno que la hayan metido en el congelador y es de
> esperar que sea derogada. Pero, quin se come el cuento del show de "no
> puedo defender lo indefendible"? Acaso no le informan todo lo que pasa
> en el pas? Le pusieron la "bendita" ley en el escritorio y la firm sin
> leerla?
>
> Realmente que hay dos maneras extremas de ver los recientes episodios
> de marcha atrs en asuntos diversos. Una es que la respuesta popular
> airada ante los intentos de atropello antidemocrtico son la causa de
> las "rectificaciones". Esta slo me parece vlida en el caso del
> currculum escolar, porque en el caso del transporte y del ingreso a
> las universidades, la "respuesta airada" no fue popular sino de los
> sectores afectados: a saber, de los transportistas y las universidades
> autnomas. Repito, no "del pueblo". En todo caso, de ser correcta esta
> interpretacin, podemos respirar un poco ms tranquilos: el rgimen no
> est tan sordo como creamos y no es ciego. Aleluya!
>
> La otra forma extrema de ver el asunto, que pudiera ser calificada de
> "paranoide", es que estamos ante una artimaa electoral, que es parte
> de una estrategia muy hbil: a) Amagar con implantar la reforma
> constitucional "por los caminos verdes". b) Provocar la "respuesta
> airada". c) Echar para atrs. d) Capitalizar electoralmente el talante
> "democrtico". e) Luego de ganar las elecciones de noviembre, volver
> con la reforma y la reeleccin indefinida. La evidencia de casi diez
> aos de narcisismo maligno le da credibilidad a esta interpretacin.
>
> Sea como sea, la "ley sapo" debe ser derogada. Hay que insistir y
> luchar por ese objetivo. Por cierto, no he podido encontrar la
> explicacin de por qu entre nosotros los soplones son "sapos". Lo que
> encontr es que hay desde sapos venenosos (Bufo marinus) que envenenan
> a los cocodrilos, que despus que se los comen terminan flotando con la
> barriga al aire, hasta sapos "cultivados" para comrselos porque pesan
> ochocientos gramos (Rana catesbeiana: "Bullfrog). Y no olvidemos el
> cuento de los hermanos Grimm del sapo-prncipe. Y a lo mejor el sapo
> salvador resulta ser la computadora de Ral Reyes! Porque en los dos
> lados de cualquier contienda no faltan los sapos.
> Carlos Augusto Gonzlez
>
> El Universal
> carau...@
gmail.com