En la práctica, el gobierno se ha gastado mucho tiempo pensando en una estrategia que le permita liberar a los s ecuestrados sin acudir a un acuerdo con las Farc. Parece haberla encontrado con una de las más antiguas tácticas de la g uerra: engañar al ene
  Home FAQ Contact Sign in
soc.culture.argentina only
 
Advanced search
POPULAR GROUPS

more...

 Up
En la práctica, el gobierno se ha gastado mucho tiempo pensando en una estrategia que le permita liberar a los s ecuestrados sin acudir a un acuerdo con las Farc. Parece haberla encontrado con una de las más antiguas tácticas de la g uerra: engañar al ene         

Group: soc.culture.argentina · Group Profile
Author: TORREBLANCA®
Date: Jul 4, 2008 04:20

Jaque mate: la operación perfecta
semana.com

Jueves, 3 de julio de 2008

Cómo se pensó y se ejecutó la operación militar más espectacular de la
historia de Colombia.

Una perfecta combinación de inteligencia y audacia fue la clave para
liberar a Íngrid Betancourt, a los tres norteamericanos y a 11
policías y soldados colombianos. En una operación cinematográfica,
donde no se disparó ni un solo tiro, un grupo de inteligencia militar
logró montar una estratagema para engañar a los guerrilleros de las
Farc que tenían bajo su cuidado a los secuestrados. Lograron que éstos
llevaran a los 15 rehenes desde la espesura de la selva del Guaviare
hasta un claro de la selva donde había aterrizado un helicóptero
civil, supuestamente de una organización humanitaria amiga de la
guerrilla, que trasladaría a los cautivos hasta un lugar donde estaría
Alfonso Cano, nuevo comandante de las Farc.
El libreto salió tal como estaba planeado. Bordeando el medio día, los
rehenes subieron esposados a la aeronave, escoltados por 'César' y
'Gafas' quienes hasta hace poco habían sido sus carceleros. Apenas el
helicóptero alzó el vuelo, y abajo se veían los demás guerrilleros
como pequeños puntos en la selva, adentro empezó un fugaz forcejeo.
Pocos segundos después, los guerrilleros estaban desnudos, vendados e
inmóviles en el piso del helicóptero. "Somos del Ejército Nacional,
bienvenidos a la libertad", les dijeron los militares a los incrédulos
secuestrados que estallaron en abrazos y llanto.

¿Cómo lograron los militares semejante éxito que ha dejado atónito a
todo el mundo?.

Gracias a una fascinante mezcla de inteligencia, análisis de
información, juego de roles, coordinación y disciplina.

En la inteligencia resultó clave seguir con paciencia y prudencia las
pistas que iban dando poco a poco la ubicación de los secuestrados. La
fuga del intendente John Frank Pinchao, en abril del año pasado, les
dio un giro a las operaciones militares porque gracias a su testimonio
por primera vez en mucho tiempo las Fuerzas Armadas supieron con
precisión el área en la que estaba este grupo de rehenes, entre Vaupés
y Guaviare, a orillas del río Apaporis. Además conocieron detalles de
cómo funcionaban los campamentos y sus cuidanderos. Sus flancos
débiles y sus defectos.

La segunda gran pista la tuvieron en diciembre pasado, cuando fueron
capturadas dos mujeres con las pruebas de supervivencia de un grupo de
secuestrados -exactamente el que fue liberado- y que dio nuevas
evidencias sobre la zona en la cual estarían ubicados. Se supo que el
área entre Tomachipán y San José del Guaviare era clave. Las
liberaciones este año de dos grupos de secuestrados, en especial la de
Luis Eladio Pérez, permitió ubicar con más precisión los campamentos
donde estaban los secuestrados. Tanto, que en febrero de este año
fuerzas especiales del Comando de las Fuerzas Militares, al mando
directo del General Fredy Padilla de León, sabían donde estaban
ubicados por lo menos los tres ciudadanos estadounidenses. Testimonios
de fuentes humanas decían que habían escuchado en el río personas que
hablaban un idioma extranjero, lo que sirvió para una infiltración en
la selva y ubicar directamente el lugar.

Ya hacía tiempo todos los organismos de inteligencia se habían
repartido los distintos objetivos de alto valor de las Farc. Esto es,
los miembros del Secretariado, y los secuestrados. La inteligencia del
Ejército tenía a su cargo lo que en su jerga llaman la 'burbuja' de
los secuestrados. Debían conocer todo acerca de ellos, ubicación,
estado de salud, relaciones interpersonales. Todo. Y así lo hicieron.
Los militares tenían información exacta sobre los movimientos y la
vida de ellos.

Pero había un dilema enorme. Por más que se conociera la ubicación de
los secuestrados, no era posible hacer un rescate a sangre y fuego.
Los militares ya lo habían intentado en 2003 en Urrao, Antioquia, y
fracasaron estruendosamente al obtener como resultado la muerte por
fusilamiento del gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria; del ex
ministro de Defensa Gilberto Echeverri, y de 10 soldados. Para
entonces el Presidente Álvaro Uribe empezó a hablar de una propuesta
que ya Inteligencia militar venía trabajando. La idea de un cerco
humanitario.

Una vez ubicados los secuestrados, lo que se necesitaba era saber cómo
funcionaría este cerco y cómo garantizar que tuviera éxito. La lógica
del cerco humanitario era muy sencilla: negociar la liberación de los
secuestrados con el cuidandero y no con los jefes de las Farc. Por eso
el gobierno les lanzó a los guerrilleros de base una tentadora oferta:
quienes entregaran secuestrados se harían no sólo a una jugosa
recompensa, sino que podrían viajar a Francia, bajo condiciones
especiales de protección.

Al tiempo que el gobierno lanzaba esta oferta, en el Comando General
de la Fuerzas Militares intentaban desde hace dos meses diseñar un
rescate que garantizara la libertad, sin un baño de sangre. Los
'duros' de la inteligencia de todas las fuerzas, bajo la batuta del
general Padilla de León, empezaron a ver los flancos débiles de las
Farc y a hacer un estudio minucioso de 'Cesar' y los demás
guerrilleros que tenían bajo su cuidado a los secuestrados. Varios de
estos oficiales de inteligencia, una generación nueva, profesional y
muy bien asesorada por países como Estados Unidos e Israel, pensaban
que la única solución era engañar a las Farc. La estrategia usada en
la lucha antiterrorista, y en todas las guerras, conocida como la
estratagema.

Una estratagema

Casi todas las experiencias internacionales exitosas en rescate de
rehenes han sido posibles por este tipo de estrategia. La Operación
'Entebbe', en la que las Fuerzas de Defensa de Isarel lograron liberar
a 260 secuestrados en un avión, y matar a varios de los terroristas, o
la misma realizada por el presidente peruano Alberto Fujimori cuando
el Mrta se tomó la embajada de Japón, y en un asalto militar logró
matar a todos los guerrilleros y sacar ilesos a los rehenes. Las
mismas Farc habían usado la estratagema para secuestrar a los
diputados del Valle en 2002, al hacerse pasar por miembros del
Ejército. El problema es que todas las experiencias de rescate habían
ocurrido en contextos urbanos. Nadie había hecho esto en la selva. Los
militares se preguntaban si esto era posible.

A su favor tenían varias cosas. Primero, tenían la ubicación
geográfica. Segundo, sabían que las comunicaciones entre las
estructuras de las Farc están prácticamente rotas. Tercero, conocían a
'César' mejor que nadie. Sabían que su gran debilidad era la
arrogancia y que para doblegarlo deberían tocar ese talón de Aquiles.
Al parecer, 'César' también había recibido duros golpes recientemente.
El episodio de la pérdida de Emmanuel, el hijo de Clara Rojas, lo
había puesto a prueba, y por otro lado, la captura a principios de
este año de su compañera sentimental, Doris Adriana, quien está en
prisión y muy seguramente será extraditada. Su moral no era la mejor.
Por eso quizá confió en la persona que le habló por varios medios
(radio, escrito, y personal) y que les sirvió a las Fuerzas Armadas
para armar el engaño.

Hace 10 días ya todo estaba planeado. Un grupo elite se concentró para
un entrenamiento especial, pues tenían que hacerse pasar por
guerrilleros y por personas afines al proyecto de las Farc. También
empezaron las labores para pintar de blanco y rojo dos helicópeteros
rusos de l Ejército que serían usados como parte de la puesta en
escena.

Al mismo tiempo, 'Cesar' recibía de parte de una persona cercana al
Secretariado la orden de juntar a los 15 secuestrados que hasta ese
momento estaban en tres grupos. Lo que se le dijo a él era que Alfonso
Cano quería trasladar a los rehenes y que quería que él los
acompañara. Le inflaron el ego diciéndole que Cano lo apreciaba mucho,
y que sólo confiaba en él, por lo que era el elegido para seguirlos
cuidando. Incluso 'César' decidió llamar el traslado Operación Manruel
Marulanda. La mentira funcionó por la falta de comunicación de 'César'
con el secretariado, y de estos entre sí. Como ya antes hubo
liberaciones, a 'César' no le pareció extraño este movimiento de
rehenes. Tampoco que se usara un helicóptero, como los que ya se
habían usado, para su traslado. Por eso cumplió las órdenes tal como
se las habían impartido y subió al helicóptero donde había 15 miembros
del Ejército -incluidas mujeres- cumpliendo distintos roles, desde
pilotos, hasta supuestos guerrilleros y mediadores. Cuando se dio
cuenta de la estratagema, ya era muy tarde.

El cerco humanitario

El otro elemento que garantizó el éxito de la operación 'Jaque', como
se llamó el rescate de los secuestrados, fue la audacia. Los militares
no estaban dando un salto al vacío. Por el contrario, hace mucho
tiempo venían trabajando en la idea del cerco humanitario. En el mejor
de los escenarios, las cosas saldrían tal como salieron: las Farc
caerían en la trampa y los secuestrados recobrarían la libertad. Pero
si algo fallaba, la alternativa era un plan B. El cerco militar estaba
tendido según el ministro de Defensa con más de 30 helicópteros y 58
hombres en tierra que ya rodeaban el sitio. Una vez rodeados, la
negociación de la vida de los secuestrados se haría directamente con
los guerrilleros de base a cambio de dinero y libertad. Algo que hoy
por hoy pocos declinarían en las Farc. Por eso el cerco humanitario
está tendido hoy alrededor de casi todos los secuestrados. De manera
tan precisa que luego de liberado este grupo, los militares entraron
al campamento donde habían estado hasta hacía pocos minutos y
encontraron todavía las ollas calientes, y las huellas frescas de los
guerrilleros que quedaron más que sorprendidos con lo que les
ocurrió.

En la práctica, el gobierno se ha gastado mucho tiempo pensando en una
estrategia que le permita liberar a los secuestrados sin acudir a un
acuerdo con las Farc. Parece haberla encontrado con una de las más
antiguas tácticas de la guerra: engañar al enemigo. Y con base en lo
que hace casi cinco siglos sugirió Maquiavelo: antes de usar la
fuerza, intenta comprar a tu enemigo.

semana.com
no comments
diggit! del.icio.us! reddit!