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Author: libera
Date: Aug 8, 2008 03:26

Falsificado por el comepollos

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"Suzudo" hotmail.com> escribió en el mensaje news:g7f84k$ktc$1@news.tornevall.net...
> Phillip E. Johnson
> La Peligrosa Idea de Daniel Dennett
>
>
> Nota introductoria: Este ensayo-reseña fue publicado en el número de octubre de 1995 de The New
> Criterion [El Nuevo Criterio], una revista de temas culturales publicada en la ciudad de Nueva
> York. Hace frente al tema central de tres importantes nuevos libros: Darwin's Dangerous Idea [La
> peligrosa idea de Darwin], del filósofo Daniel Dennett; Reinventing Darwin [Reinventando a
> Darwin], por el paleontólogo Niles Eldredge, y The Construction of Social Reality [La construcción
> de la realidad social], por el filósofo John Searle.
>
> La fértil imaginación de Daniel Dennett queda cautivada por la muy peligrosa idea de que la teoría
> neodarwinista de la evolución biológica debería llegar a ser la base de lo que resultaría ser una
> religión estatal establecida del materialismo científico. Dennett toma la componente científica de
> su tesis del círculo interior de teóricos darwinistas contemporáneos: William Hamilton, John
> Maynard Smith, George C. Williams y el brillante divulgador Richard Dawkins. Cuando Dennett
> describe la gran idea que emana de este círculo como algo peligroso, no se refiere sólo a que sea
> peligrosa para los integristas religiosos. Las personas a las que acusa de arredrarse ante las
> plenas implicaciones del darwinismo son científicos y filósofos de la mayor categoría: Noam
> Chomsky, Roger Penrose, Jerry Fodor, John Searle y, especialmente, Stephen Jay Gould.
>
> Cada uno de estos muy secularistas pensadores parece intentar, como lo hacen las gentes
> sencillamente religiosas, limitar la lógica del darwinismo en su empuje por dominarlo todo.
> Dennett describe el darwinismo como «un ácido universal; corroe todos los conceptos tradicionales
> y deja en su estela una visión revolucionada del mundo.» Pensador tras pensador han intentado sin
> éxito encontrar alguna forma de contener este ácido universal, para proteger algo de su poder
> corrosivo. ¿Por qué? En primer lugar, pasemos a ver qué es esta idea.
>
> Dennett comienza el relato con el ensayo de John Locke de finales del siglo xvii, Essay Concerning
> Human Understanding [Ensayo acerca de la comprensión humana], en el que Locke responde a esta
> pregunta: «¿Qué fue primero, la mente o la materia?» La respuesta de Locke era que la mente tenía
> que venir en primer lugar, porque «es imposible concebir que la materia inconsciente produjese un
> Ser pensante e inteligente.»1 David Hume presentó algunos potentes argumentos escépticos contra
> este principio de la primacía de la mente, pero al final no pudo presentar una alternativa sólida.
>
> Darwin no emprendió la tarea de trastornar la imagen de la realidad que da primacía a la mente,
> sino hacer algo mucho más modesto: explicar el origen de las especies biológicas, y las
> maravillosas adaptaciones que posibilitan que esas especies sobrevivan y se reproduzcan en maneras
> diversas. La respuesta que desarrolló Darwin fue que esas adaptaciones, que habían parecido
> diseñadas de forma inteligente, son en realidad productos de un proceso inconsciente llamado
> selección natural. Dennett dice que lo que Darwin ofreció al mundo, en términos filosóficos, fue
> «un plan para crear Designio del Caos sin la ayuda de la Mente.»2 Cuando la perspectiva darwinista
> llegó a ser aceptada por todo el mundo científico, quedó preparado el escenario para una
> revolución filosófica mucho más amplia. Dennett explica que
>
> La idea de Darwin había surgido como respuesta a cuestiones biológicas, pero amenazaba con
> desbordarse, ofreciendo respuestas -bien o mal acogidas- a cuestiones cosmológicas (yendo en una
> dirección) y psicológicas (yendo en la otra dirección). Si [la causa del designio en biología]
> podía ser un proceso algorítmico inconsciente de evolución, ¿por qué no podría el proceso mismo
> ser producto de evolución, y así indefinidamente de arriba abajo? Y si la evolución inconsciente
> puede dar cuenta de los artefactos maravillosamente llenos de inteligencia de la biosfera, ¿cómo
> podrían quedar exentos de una explicación evolucionista los productos de nuestras propias mentes
> «reales»? Así, la idea de Darwin amenazaba con esparcirse hacia arriba sin fin, disolviendo la
> ilusión de nuestra propia creatividad, de nuestra propia chispa divina de genialidad y de
> entendimiento.3
>
> El vuelco metafísico fue tan total que pronto se hizo tan impensable dentro de la ciencia atribuir
> ningún rasgo biológico a un diseñador como antes había sido impensable dejar de lado al diseñador.
> Siempre que se encontraban obstáculos aparentemente insuperables -como el mecanismo genético, la
> mente humana, el origen último de la vida- los biólogos se mostraban confiados de que se
> encontraría una solución de tipo darwinista. Desde luego, la causa del reduccionismo materialista
> sufrió a veces reveses a causa de «reduccionistas ambiciosos» como el conductista B. F. Skinner,
> que intentó explicar la conducta humana como consecuencia directa de fuerzas materiales.4 La
> pegadiza metáfora que emplea Dennett para describir la diferencia entre las clases codiciosa y
> buena de reduccionismo es «grúas, no ganchos celestiales».5 Por poner un ejemplo, el origen de la
> mente humana ha de ser atribuido a algún proceso firmemente anclado en la sólida base del
> materialismo y de la selección natural (una grúa), y no a un misterio o a un milagro (un gancho
> celestial): pero eso no significa que la conducta humana o la actividad mental puedan ser
> comprendidas directamente sobre la base de conceptos materiales como estímulos y respuestas o
> selección natural.
>
> Aunque muchos aspectos de la teoría evolucionista siguen siendo polémicos, Dennett declara
> confiado que el éxito global del darwinismo-en-principio ha sido tan colosal que el programa
> básico -de arriba abajo- ha quedado establecido más allá de toda duda. Y a pesar de ello persiste
> la resistencia. Alguna de esa resistencia procede de gente religiosa que quieren preservar algún
> papel para un creador. Dennett simplemente echa a un lado a los creacionistas declarados, pero
> dedica más esfuerzo para refutar a los que dirían que Dios es el autor de la ley de la naturaleza,
> incluyendo aquel maravilloso proceso evolutivo que hace todo el diseño. La alternativa darwinista
> a un Legislador al comienzo del universo es posponer el principio de manera indefinida,
> conjeturando algo así como un sistema eterno de evolución a nivel de universos.
>
> Como ejemplo de eso último, el físico Lee Smolin ha propuesto que los agujeros negros son
> efectivamente las cunas de universos hijos, en los que las constantes físicas fundamentales
> diferirían ligeramente de las del universo padre. Por cuanto esos universos que resultaron con la
> mayor cantidad de agujeros negros dejarían la mayor cantidad de «descendencia», los conceptos
> darwinistas básicos de mutación y reproducción diferencial podrían extenderse a la cosmología.
> Dennett mantiene que tanto si este modelo y otros modelos son o no susceptibles de ensayo, al
> menos el darwinismo cósmico se apoya en la misma clase de pensamiento que ha tenido éxito en
> campos científicos como la biología en los que los ensayos son posibles, y eso es suficiente para
> hacerlo preferible a una alternativa que introduce un gancho celestial. No intenta explicar el
> origen del proceso evolutivo cósmico. Se trata simplemente de universos mutantes de arriba abajo.6
>
> Mucha de la resistencia al Darwinismo «de abajo arriba» proviene de científicos y filósofos que
> niegan que la selección natural tenga competencia para producir cualidades mentales
> específicamente humanas como la capacidad para el lenguaje. Entre ellos se destaca Noam Chomsky,
> fundador de la lingüística moderna, que describe un complejo programa de lenguaje aparentemente
> impuesto mediante conexiones establecidas en el cerebro humano, y sin analogía alguna en el mundo
> animal, y para el que no hay ninguna historia demasiado plausible de evolución gradual a través de
> formas adaptivas intermedias. Chomsky acepta bien dispuesto el naturalismo evolucionista en
> principio, pero (apoyado por Stephen Jay Gould) contempla la selección darwinista como nada más
> que una etiqueta para una verdadera explicación de la capacidad del lenguaje humano, explicación
> que todavía no se ha encontrado.7
>
> Para los verdaderos creyentes darwinistas como Richard Dawkins y Daniel Dennett, todas estas
> objeciones adolecen de un error fundamental. Cuanto más detalladamente «diseñada» parece ser una
> característica, tanto más seguro que ha sido elaborada por la selección natural: porque no hay
> ninguna manera alternativa de producir el designio sin recurrir a imposibles ganchos celestiales.
> Incluso en los casos más difíciles, en los que es difícil imaginar e imposible confirmar hipótesis
> darwinistas plausibles, sencillamente la solución darwinista está ahí, esperando ser descubierta.
> La alternativa a la selección natural es o bien Dios, o el azar. Lo primero está fuera de la
> ciencia, y aparentemente también excluido de toda consideración por parte de Gould o Chomsky; lo
> segundo no es ninguna solución. Cuando se han comprendido las dimensiones del problema y los
> límites filosóficos dentro de los que se debe resolver, el darwinismo es prácticamente cierto por
> definición -con independencia de cuál sea la evidencia.
>
> Me parece que tenemos aquí una situación sumamente interesante. Dentro de la ciencia, el punto de
> vista darwinista ocupa claramente la cota alta, porque nadie ha conseguido dar una alternativa
> para explicar el Designio que no invoque una inaceptable Mente preexistente. (Dennett refuta
> fácilmente conceptos tan difundidos como que una física de sistemas autoorganizantes del Instituto
> de Santa Fe está en proceso de reemplazar el darwinismo.)8 Pero los caballeros de esta
> inexpugnable fortaleza están preocupados porque no todo el mundo cree que su ciudadela sea
> inexpugnable. Se sienten turbados no sólo por estadísticas que muestran que el público americano
> sigue favoreciendo de modo abrumador alguna versión de creación sobrenatural, sino también por la
> tendencia de destacados científicos de aceptar el darwinismo-en-principio, pero poniendo en duda
> la capacidad de la teoría para resolver problemas específicos, generalmente los problemas que
> están mejor calificados para tratar.
>
> Dennett cree que los disidentes o bien no llegan a comprender la lógica del darwinismo, o bien se
> arredran ante sus plenas implicaciones metafísicas. Yo prefiero otra explicación: el darwinismo es
> mucho más potente como filosofía que como ciencia empírica. Si uno no está dispuesto a desafiar la
> premisa subyacente del materialismo científico, se tiene que quedar con el darwinismo-en-principio
> como historia de la creación hasta que se encuentre algo mejor, y no parece que haya nada mejor.
> Pero cuando se han examinado los indiscutibles ejemplos de microevolución, como las variaciones de
> los picos de los pinzones, la coloración de la polilla del abedul y la crianza selectiva, toda
> certidumbre se disuelve en especulación y controversia. Nadie sabe de verdad cómo se originó la
> vida, de dónde vinieron los phylums animales, ni cómo la selección natural pudo producir las
> cualidades de la mente humana. Al público se le presentan ingeniosos escenarios hipotéticos para
> la evolución de complejas adaptaciones como si fueran unos hechos realmente sucedidos, pero los
> escépticos dentro de la ciencia los ridiculizan como «cuentos de hadas», porque ni pueden ser
> puestos a prueba experimental ni tienen apoyo en el registro fósil. Muchos científicos que juran
> lealtad al darwinismo sobre bases filosóficas lo echan de lado cuando entran en la práctica
> científica. Un buen ejemplo de ello es Niles Eldredge, un paleontólogo que colaboró con Stephen
> Jay Gould en los famosos artículos que proponían que la evolución procede mediante un «equilibrio
> puntuado», lo que significa largos períodos sin cambios que son ocasionalmente interrumpidos por
> la abrupta aparición de nuevas formas. Ese proceso fue ampliamente interpretado al principio como
> un apoyo implícito a una alternativa macromutacionista al gradualismo neodarwinista, un
> malentendido que llevó a darwinistas burlones a descartar la idea como «evolución a empujones»,
> pero tanto Gould como Eldredge insistieron en el sentido de que el proceso invisible de cambio era
> darwinista. Eldredge, en particular, se sentía tan decidido a lavar toda mancha de herejía que
> comenzó a describirse a sí mismo como «neodarwinista hasta la médula», etiqueta que parece ser
> demasiado vehemente e implicar una disposición a pasar por alto evidencias contrarias.9
>
> Por otra parte, Eldredge rechaza lo que él denomina el «ultradarwinismo», la posición de Dawkins y
> Dennett, por unas razones que insinúan el rechazo de aquel mismo factor que hace peligrosa la idea
> de Darwin, es decir, la afirmación de que la selección natural tiene suficiente poder creativo
> para explicar el designio. Por ejemplo, escribe en su libro de 1994 Reinventing Darwin
> [Reinventando a Darwin] que los ultradarwinistas se hacen culpables de «envidia de la física»
> porque «tratan de transformar la selección natural desde una sencilla forma de preservación del
> registro... a una fuerza más dinámica, activa, que moldea y conforma la forma orgánica con el paso
> del tiempo.» Eldredge no tiene problemas filosóficos con el materialismo ateo; su ambivalencia
> procede enteramente del registro fósil, embarazosamente no darwinista, tal como se describe en
> este típico párrafo:
>
> No es asombroso que los paleontólogos rehuyeran tanto tiempo la evolución. No parece acontecer
> nunca. La diligente recolección acantilado arriba da zig zags, oscilaciones menores, y la muy
> ocasional ligera acumulación de cambio -a lo largo de millones de años, a una velocidad demasiado
> lenta para explicar todo el prodigioso cambio que ha ocurrido en la historia evolutiva. Cuando
> vemos la introducción de una novedad evolutiva, generalmente aparece como un estallido, ¡y a
> menudo sin firmes evidencias de que los fósiles no evolucionaron en otra parte! La evolución no
> puede estar siempre sucediendo en alguna otra parte. Pero así es como el registro fósil ha
> impactado a muchos desolados paleontólogos que buscan aprender algo acerca de la evolución.10
>
> Sea lo que sea que motiva a Eldredge a dar todo este ferviente culto de labios afuera a Darwin, es
> evidente que no es por nada que haya descubierto como paleontólogo. De hecho, el verdadero
> problema lo comprenden todos, aunque tiene que ser discutido con términos cautos. Lo que los
> paleontólogos temen no son las consecuencias científicas de rechazar el darwinismo, sino las
> consecuencias políticas. Tienen miedo que pudiera conducir a la entrada de fundamentalistas
> religiosos en el gobierno, que pondrían fin a la financiación.
>
> Hay paleontólogos que dan más apoyo al darwinismo que Eldredge, así como hay otros eminentes
> científicos que son más explícitos en su insistencia de que la variedad neodarwinista de la
> evolución es válida sólo al nivel «micro». Con independencia del número o de la posición de los
> escépticos, la práctica científica usual es retener un paradigma, por más tambaleante que esté,
> hasta que alguien provea uno mejor. Daré por supuesto, por seguir el argumento, que esta política
> de «eso es lo mejor que tenemos» sea justificable dentro de la ciencia misma. La cuestión que
> quiero tratar es si los no científicos tienen alguna obligación legal, moral o intelectual de
> aceptar el darwinismo como absolutamente verdadero, especialmente cuando la teoría se encuentra
> con tantas dificultades ante la evidencia. Este tema surge en muchos contextos importantes. Aquí
> tenemos dos ejemplos. Primero consideremos la situación de padres cristianos, no necesariamente
> fundamentalistas, que sospechan que el término «evolución» está saturado de implicaciones ateas.
> Todo el meollo de la tesis de Dennett es que los padres tienen toda la razón acerca de esas
> implicaciones, y que los educadores de ciencia que niegan eso o bien están mal informados, o
> mienten. ¿Tienen acaso los padres derecho a proteger a sus hijos del adoctrinamiento en el
> ateísmo, e incluso a insistir que las escuelas públicas incluyan en el currículo científico una
> exposición equilibrada de los argumentos en contra de la pretensión atea de que nuestro verdadero
> creador es un conjunto de procesos naturales carentes de inteligencia?
>
> No se puede acusar a Dennett de evitar la cuestión de la libertad religiosa ni de sepultarla con
> circunlocuciones corteses. Él propone que la religión teísta debería seguir existiendo sólo en
> «zoos culturales», y dice esto directamente a los padres religiosos:
>
> Si insistís en enseñar falsedades a vuestros hijos -que la tierra es plana, que el «Hombre» no
> es un producto de la evolución por selección natural- entonces habéis de esperar, como mínimo, que
> aquellos de nosotros que tenemos libertad de palabra nos sentiremos con la libertad de describir
> vuestras enseñanzas como propaganda de falsedades, e intentaremos demostrar eso a vuestros hijos a
> la primera oportunidad. Nuestro bienestar futuro -el bienestar de todos nosotros en este planeta-
> depende de la educación de nuestros descendientes.11
>
> Naturalmente, lo que preocupa a los padres no es la libertad de palabra, sino el poder de los
> materialistas ateos para emplear la educación pública para el adoctrinamiento, mientras se
> excluyen otros puntos de vista como «religión». Si se quiere saber cómo suenan esas amenazas a los
> oídos de los padres cristianos, intentemos imaginar lo que sucedería si algún destacado
> fundamentalista cristiano hablase con un lenguaje similar a padres judíos. ¿Creeríamos que los
> padres judíos serían irrazonables si interpretasen el «como mínimo» como implicando que los niños
> pueden ser quitados por la fuerza de los hogares de padres recalcitrantes, y que esos metafóricos
> zoos culturales puedan llegar un día a quedar rodeados de un alambre espinoso literal? Podría
> parecer que habría justificación para medidas duras si el bienestar de todos sobre el planeta
> depende de proteger a los hijos de las falsedades que sus padres les quieran contar.
>
> Dejaré de lado las cuestiones legales que surgen de ese programa de conversión religiosa forzada,
> porque las cuestiones intelectuales son aún más interesantes. Concedido que el darwinismo sea el
> paradigma reinante en la biología, ¿hay alguna norma en el mundo académico que exija que los no
> científicos acepten los principios darwinistas cuando escriben, digamos, acerca de filosofía o
> ética? Eso cree mi colega de Berkeley, John Searle. En el primer capítulo de su reciente libro
> sobre The Construction of Social Reality [La construcción de la realidad social], Searle declara
> que es necesario «hacer algunas presuposiciones sustanciales acerca de cómo es de hecho el mundo,
> a fin de poder siquiera hacer las preguntas a las que estamos tratando de hallar respuesta (acerca
> de cómo se construyen socialmente otros aspectos de la realidad).» Según Searle, «hay dos rasgos
> de nuestra concepción de la realidad que no pueden ponerse en tela de juicio. No son, por decirlo
> así, cosas optativas para nosotros como ciudadanos de finales del siglo veinte y del siglo
> veintiuno.» Las dos teorías obligatorias son que el mundo se compone enteramente de las entidades
> que los físicos denominan partículas, y que los sistemas vivos (incluyendo los seres humanos y sus
> mentes) evolucionaron por selección natural.12
>
> Creo que Searle debilita todo su proyecto al prácticamente ordenar a sus lectores que no observen
> que el materialismo científico y el darwinismo son ellos mismos doctrinas socialmente construidas
> y no hechos objetivos. Los científicos aceptan el materialismo como supuesto porque definen su
> empresa como una búsqueda de las mejores teorías materialistas, y esta elección metodológica
> culturalmente condicionada no es siquiera evidencia, y mucho menos prueba, de que el mundo
> realmente se componga sólo de partículas. Como explicación para el designio en la biología, el
> darwinismo está perfectamente a salvo cuando se contempla como una deducción del materialismo,
> pero es notablemente vulnerable cuando se le somete a la prueba empírica. Dado que lo que más
> respetamos en la ciencia es su fidelidad al principio de que lo que realmente cuenta es la prueba
> empírica, ¿por qué deberían los filósofos permitir a los científicos que les digan que deben
> aceptar suposiciones que no pasan la prueba empírica?
>
> Searle es un ejemplo particularmente patético, porque es famoso por su defensa de la independencia
> de la mente contra el embate del programa materialista «IA fuerte [strong AI]», * y también por su
> defensa de los estándares académicos tradicionales contra el corrosivo relativismo de la
> distinción hechos/valores. Es tan diestro en la argumentación que casi convence después de saltar
> gratuitamente a una piscina de ácido universal, pero, ¿por qué aceptar la desventaja? Searle
> podría mantener la cota alta si comenzase proponiendo que toda teoría metafísica verdadera ha de
> explicar dos verdades esenciales que el materialismo no puede acomodar: primero, que la mente es
> más que la materia; y segundo, que cosas como la verdad, belleza y bondad existen realmente
> incluso si la mayoría de la gente no sabe cómo reconocerlas. Los materialistas científicos
> responderían que ya demostraron hace mucho tiempo que el materialismo es cierto, o que lo
> demostrarán en algún tiempo en el futuro. Están echándose un farol.
>
> La ciencia es algo maravilloso en su lugar. Pero debido a que la ciencia es tan eficaz en su
> propio terreno, los científicos y los filósofos aliados con ellos se sienten a veces atraídos por
> sueños de conquista universal. Paul Feyerabend es quien mejor lo expresa: «Los científicos no se
> sienten satisfechos con gobernar sus áreas de juego con lo que ellos consideran como las reglas
> del método científico, sino que quieren universalizar esas reglas, quieren que vengan a ser parte
> de la sociedad en general, y emplean todos los medios a su disposición -la argumentación, la
> propaganda, las tácticas de presión, la intimidación, el cabildeo-, para conseguir sus
> propósitos.»13 Samuel Johnson dio la mejor respuesta a ese absurdo imperialismo: «Una vaca es un
> animal muy bueno en el campo, pero no la queremos en un jardín.»14
>
> * IA: Inteligencia artificial. La «IA fuerte» es un concepto materialista que contempla la mente
> como la función del cerebro contemplado como un mero ordenador, y por lo que la informática puede
> llegar a producir una inteligencia artificial equivalente a la mente humana, incluyendo la
> conciencia. Volver al texto
>
> REFERENCIAS
>
> 1. Dennett, pág. 26. Volver al texto
> 2. Dennett, pág. 50 . Volver al texto
> 3. Dennett, págs. 63 . Volver al texto
> 4. Dennett, págs. 80-83, 395. Volver al texto
> 5. Dennett, ibid. Volver al texto
> 6. Dennett, págs. 177-180.. Volver al texto
> 7. Dennett, pág. 390 . Volver al texto
> 8. Dennett, págs. 220-228 . Volver al texto
> 9. Eldredge, Reinventing Darwin, pág. 55: «Cuando me dirijo a nuevos oyentes, me gusta presentarme
> como un «neodarwinista hasta la médula», al menos por lo que toca a la cuestión de la adaptación y
> de la selección natural.» Volver al texto
> 10. Eldredge, pág. 95 . Volver al texto
> 11. Dennett, págs. 519-20 . Volver al texto
> 12. Searle, págs. 6-7 . Volver al texto
> 13. Paul Feyerabend, Against Method (ed. rev. Verso 1988), pág. 169 . Volver al texto
> 14. Boswell, Life of Johnson, anotación del 15 de abril de 1772 . Volver al texto
>
>
> Nota para los asistentes a Tecnhociencia 95: El Profesor Francisco Ayala, que participará conmigo
> en Madrid en este acontecimiento, sostiene posturas similares a las de Hamilton, Maynard Smith,
> Williams, Dawkins y Dennett, esto es, el grupo que Eldredge denomina como los «ultradarwinistas».
>
> [Nota del Traductor: Este material se tradujo originalmente para ser entregado a los grupos de
> trabajo de
>
> TECNHOCIENCIA 95
>
> unas jornadas convocadas anualmente por IUVE, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad
> Politécnica de Madrid y la Universidad Nacional de Educación a Distancia. En 1995 el tema a tratar
> era: Los límites de la ciencia - ¿Es científica la teoría de la evolución?
>
> En la nota anterior se suponía la asistencia del Profesor Francisco Ayala, que había aceptado la
> invitación, pero que a última hora se negó a asistir. Ya en anteriores ocasiones el doctor
> Francisco Ayala se había negado a debatir con el doctor Phillip E. Johnson.]
>
>
>
> Phillip E. Johnson, A.B., J.D.
>
> Catedrático de Leyes,
> Cátedra Jefferson E. Peyser
>
> Boalt Hall, Universidad de California
> Berkeley, California 94720-2499
>
> Teléfono: (510) 642-5370 FAX: (510) 643-6171
> Internet: philjohn@uclink.berkeley.edu
> Compuserve: 74051,613
>
>
> Nacido el año 1940 Formación académica: A.B., 1961, Harvard University; J.D., 1965, University of
> Chicago
> Admitido en el Colegio de Abogados de California, 1966.
> Secretario Judicial del Juez Presidente Roger Traynor, 1965-66. (Tribunal Supremo de California)
> Secretario Judicial, del Juez Presidente Earl Warren, 1966-1967. (Tribunal Supremo de los EE. UU.)
> Profesor of Leyes, University of California, 1968-hasta el presente.
> Fiscal Adjunto de Distrito (Fiscal de casos criminales), Ventura County, California, 1968, 1972.
> Decano Adjunto, Universidad de California, Berkeley, 1977-80.
> Profesor Visitante, Facultad de Leyes de Emory University 1982-83.
> Profesor Visitante, University College, Londres, Inglaterra, 1987-88.
> Materias Enseñadas: Ley Penal; Procedimientos Penales; Responsabilidad Profesional; Daño Legal;
> Teoría Legal Contemporánea
>
> Autor de los libros Darwin on Trial (2a edición, InterVarsity Press, 1993, traducido al castellano
> como Proceso a Darwin, Ed. Portavoz, 1995), Reason in the Balance, the Case Against Naturalism in
> Science, Law and Education [La razón en el fiel de la balanza: El argumento contra el Naturalismo
> en la Ciencia, el Derecho y la Educación] (Intervarsity Press, 1995) y Defeating Darwinism: By
> opening minds [Derrotando el darwinismo: abriendo las mentes] (Intervarsity Press, 1997).
> Autor de una multitud de artículos y reseñas en revistas de derecho, como California Law Review,
> Stanford Law Review, Colorado Law Review, Yale Law Journal, etc.
>
>
> Traducción del inglés: Santiago Escuain, director de línea sobre línea, una publicación de SEDIN
>
> © Copyright Prof. Dr. Phillip E. Johnson, 1995.
> © Copyright de la traducción castellana: SEDIN, 1995.
> Publicado por SEDIN * Apartado 126 * 17244 Cassà de la Selva (Girona) España * D.L.:
> B-30934-94
>
>
> http://www.sedin.org/propesp/X0116_Te.htm
>
>
> Shiliam khemen
>
>
>
> Siento vergüenza decirlo, pero confirmo y reconozco, que durante mucho
> tiempo yo también creí en la grán mentira del evolucionismo, he aquí la
> muestra:
>
>
> - --
>
> De: Suzudo
> Fecha: 03/09/2006 23:25 GTM+2
> Hilo: Re: Hoy aula de religión: Evolucionismo
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/5c1f22157db3ab3f?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 30/08/2006 23:09 GTM+2
> Hilo: Re: evolución (o la mentira más grande jamás contada)
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/c4ed34fbc7bf63cc?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 07/09/2006 22:52 GTM+2
> Hilo: Re: Preguntas a los evolucionistas
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/130377e970385d6f?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 02/09/2006 16:43 GTM+2
> Hilo: Re: Hay Muchos Problemas Con la Teoría De La Evolución
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/77c5e275e1d1122f?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 31/08/2006 18:56 GTM+2
> Hilo: Re: Hay Muchos Problemas Con la Teoría De La Evolución
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/647388da9e256c7e?dmode=sour...
>
> **
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/e02cd10928744c87?dmode=sour...
> **
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 30/08/2006 23:12 GTM+2
> Hilo: Re: La Cronologia Del Eslabon Perdido
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/5d87436abee0b0a7?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 07/09/2006 22:17 GTM+2
> Hilo: Re: Si tuviera una visión
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/f5ebbd275008f1eb?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: Lun 14 ago 2006 - 18:34 GTM+2
> Hilo: Evolución Diseño Inteligente
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/862ca49214c0795f?dmode=sour...
>
>
>
> ***************
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 04 Nov 2006 20:30:34 +0100
> Hilo: ¿Eres un ser espiritual?
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/ca3b695051866f29?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 02 May 2006 07:24:34 +0200
> Hilo: El más patético intento de responder al reto de la Complejidad
> Irreducible
> En: es.charla.religion
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> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/b06919b4646dec1e?dmode=sour...
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> De: Suzudo
> Fecha: 04 Nov 2006 01:11:53 +0100
> Hilo: Mutaciones "benéficas" en el cuerpo humano?
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/22735bd9188ec36a?dmode=sour...
>
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> De: Suzudo
> Fecha: 30 Aug 2006 23:08:44 +0200
> Hilo: Algunos Sapos Refutan La Evolución
> En: es.charla.religion
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> Version: GnuPG v1.4.2 (GNU/Linux)
> Comment: Using GnuPG with Mozilla - http://enigmail.mozdev.org
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