> Resumen
>
>
> Algunos profesores y libros de texto persisten en exponer la simplista hipótesis darwinista del
> siglo diecinueve de que un embrión en desarrollo resume la historia evolutiva de dicho organismo.
> Este punto de vista, que se designa como recapitulación, está rechazado desde hace más de medio
> siglo por los embriólogos académicos.
>
> El principal promotor de la recapitulación fue el antiteÃsta Ernst Haeckel, que elaboró unas
> ilustraciones falseadas para dar apoyo a su punto de vista. Incluso en nuestros dÃas algunos
> autores siguen usando irreflexivamente algunas de estas falsas ilustraciones en secciones de los
> libros de texto donde promulgan el evolucionismo.
>
> Gracias a modernos estudios sobre procesos de desarrollo incluyendo los genes homeóticos, nuestra
> comprensión del origen de las formas de vida está sufriendo grandes cambios. El designio con una
> creación divina de tipos no relacionados se está convirtiendo en una opción crecientemente más
> viable.
>
>
>
> Un tema actual
>
> Recientemente, un estudiante universitario escribió a la Sociedad de Investigación de la Creación
> preguntando acerca de la situación en que estaba la embriologÃa en relación con la evolución,
> porque su profesor de zoologÃa habÃa presentado la llamada «ley biogenética» ante su clase. Esta
> «ley» enuncia que en su desarrollo, los embriones pasan por las diversas etapas que alcanzaron sus
> antecesores al ascender por «la escala evolutiva».
>
>
>
> Reminiscencias de años pasados
>
>
>
> Me sentà identificado con este estudiante, porque en la primavera de 1947, cuando yo era
> estudiante de primer año y estudiando mi primer semestre de zoologÃa en la Universidad de
> Massachusetts en Amherst, vivà una experiencia similar. Mi profesor, Gilbert L. Woodside, un
> doctor en embriologÃa educado en Harvard, y que entonces era pionero en esta disciplina, presentó
> en nuestra clase el argumento de la embriologÃa para la evolución. En general, este concepto se
> designa como recapitulación, porque se supone que el embrión en desarrollo «resume» o «recapitula»
> toda la historia de su raza. Cuando se presentan ciertas observaciones acerca del desarrollo
> embrionario de una forma convincente, este argumento induce a aceptar una secuencia macroevolutiva
> de las especies animales o vegetales. Recuerdo que después de esta clase pensé: «¿Cómo podrÃa
> nadie dudar de la realidad de la evolución cuando ha comprendido esta evidencia?»
>
> Me surgió el deseo profundizar en el conocimiento de la biologÃa, de modo que cambié mi
> especialidad de psicologÃa a zoologÃa, y estudié fisiologÃa y entomologÃa en mi segundo año. Me
> habÃa convertido al cristianismo mientras estaba en la marina, antes de mi educación
> universitaria, pero después de dos años en la universidad, mis creencias cristianas hacÃan frente
> a unos retos ante los que resultaba difÃcil de resistir. Me habÃan propuesto el puesto de
> asistente de laboratorio para la clase de fisiologÃa para el siguiente otoño, y me hubiera gustado
> mucho aceptar, pero cambié a un instituto cristiano de enseñanza superior (Houghton en Nueva
> York), donde me especialicé en zoologÃa, con grados en Biblia y en quÃmica. Recibà una diplomatura
> en letras en 1950, y en el verano de 1951 una diplomatura en ciencias, también en zoologÃa, en
> otro instituto superior cristiano (Wheaton, en Illinois). En este último extendà mis conocimientos
> en ciencia y en teologÃa. Luego enseñé ciencias a estudiantes de secundaria durante un año en la
> Escuela Ben Lippen, que estaba entonces en Carolina del Norte. En 1952 volvà como estudiante
> graduado a la Universidad de Massachusetts, donde conseguà un puesto como profesor auxiliar y
> auxiliar de investigación.
>
>
>
>
>
> Cambio de perspectiva
>
>
>
> Sin yo preverlo, me encontré en un curso de embriologÃa experimental con el doctor Woodside, que
> era ahora el Catedrático Numerario del Departamento de ZoologÃa y decano de la Escuela de
> Graduados. Me sentà cautivado por el doctor Woodside y por su campo de embriologÃa. Emprendà una
> investigación e hice una tesis sobre la embriologÃa del pollo y el primer fármaco inhibidor del
> cáncer, la 8-azaguanina (véase Frair y Woodside, 1956).
>
> Durante mi estudio e investigación, me decidà a sondear las profundidades de la recapitulación
> embrionaria, ¡pero, para mi total sorpresa aprendà por el doctor Woodside que la «ley biogenética»
> estaba muerta! De modo que el hombre que me habÃa convencido de la importancia de la
> recapitulación en mi primer año de carrera, cinco años después me estaba convenciendo de todo lo
> contrario. El doctor Woodside no solo no la creÃa, sino que realmente la desdeñaba. La
> recapitulación ya no podÃa ser nada más que una hipótesis en el mejor de los casos, y no querÃa
> que yo tuviera nada que hacer con ella.
>
> El profesor Woodside creÃa que la embriologÃa como disciplina habÃa sufrido un retraso debido a la
> recapitulación. Me contó que para mediados del siglo 20 ningún embriólogo bien informado podÃa
> aceptar el concepto de la recapitulación. Muchos investigadores habÃan abandonado sus proyectos,
> frustrados al quedar atrapados en callejones sin salida en el intento de hacer concordar sus datos
> embriológicos dentro de un contexto evolutivo. El profesor Woodside creÃa también que solo habÃa
> un único Premio Nóbel en embriologÃa (Hans Spemann) debido a que muchos otros excelentes
> investigadores en embriologÃa habÃan estado centrándose en la evolución y fracasando. Un ejemplo
> de las muchas excepciones a la hipótesis de la recapitulación es que en un esquema evolutivo la
> médula espinal está presente antes que el cerebro, pero en embriologÃa el cerebro se desarrolla
> antes. ¿Pero acaso no es la evolución el concepto que unifica a toda la biologÃa? Al menos, hace
> 50 años ya sabÃamos, y seguimos sabiéndolo en la actualidad, que la recapitulación darwinista no
> forma parte de tal unificación (véase Bergman, 1999; Wells, 1999a).
>
>
>
> Ernst Haeckel
>
>
>
> Con frecuencia se han atribuido a Charles Darwin ideas que él promovió, incluso en el caso de que
> dichas ideas se hubieran originado en las mentes de otras personas. Asà sucede con la
> recapitulación, que parece hundir sus más antiguas raÃces entre los griegos de más de medio
> milenio antes de Cristo (véase Osborn, 1929). Durante el siglo dieciocho se expusieron algunos
> pensamientos tocantes a la recapitulación, pero el propularizador más famoso de la recapitulación
> fue el zoólogo y filósofo Ernst Haeckel (1834-1919). Él fue el partidario más destacado, dogmático
> y activo del evolucionismo darwinista en Alemania, pero su influencia se extendió por todo el
> mundo. Después de conocer a Darwin en 1866, Haeckel trató de poner no solo la ciencia, sino
> también la filosofÃa y la religión bajo un paraguas evolucionista ateo (Jenkins-Jones, 1997).
>
> Es interesante observar que desde la década de los 1860+ se ha sabido que Haeckel habÃa falseado
> sus ilustraciones empleadas para «demostrar» la recapitulación. El tratamiento más extenso de esta
> cuestión en inglés es el libro de Assmuth y Hull, publicado en 1915. Estos autores hacen
> referencia a una enorme cantidad de material que revela que los miembros de la comunidad
> cientÃfica habÃan reconocido que en su defensa de sus puntos de vista, Haeckel perpetró fraudes y
> falsedades de manera constante y con todo descaro. Hay denuncias claras que se remontan a 1908, a
> 1875, y al menos a fecha tan temprana como 1868. Muchos cientÃficos se unieron en condenar «los
> métodos de Haeckel, en los ejemplos que habÃan quedado denunciados ... por ochenta y tres
> personas [un grupo de 46 y otro de 37] de buena posición en diversas ramas de la ciencia y del
> mundo académico, además de otros que publicaron sus condenas a tÃtulo individual» (Assmuth y Hull,
> p. 23). Véase también Rusch, 1969. Las muchas docenas de los fraudes y falsificaciones de Haeckel
> tenÃan que ver con la embriologÃa y con otros campos cientÃficos.
>
> Tanto en los tiempos de Haeckel como en la actualidad los cientÃficos han admitido que los
> investigadores han de tener libertad para erigir sus hipótesis y teorÃas sobre la base de la
> evidencia empÃrica. Pero han reconocido de manera uniforme la impropiedad de apoyar estos
> conceptos mediante datos imaginarios no identificados o mediante falseamientos de los datos
> obtenidos o presentados ante otros. Como ejemplo de las fechorÃas de Haeckel, véanse las Láminas I
> y II (Figuras 1 y 2) procedentes de Assmuth y Hull [con los textos traducidos al castellano —N.
> del T.].
>
> Las actividades de Haeckel (aparte de posiblemente su investigación cientÃfica efectiva en
> zoologÃa sistemática) parecen haber estado tan estrechamente unidas a su filosofÃa que parece
> imposible separar sus acciones de sus actitudes. Por ejemplo, cuando alguien presentaba objeciones
> a las pretensiones embriológicas de Haeckel y de sus seguidores, estos decÃan:
>
> «Esta cuestión pertenece a la embriologÃa, y por ello vosotros, que no sois embriólogos, sois
> incompetentes para formaros un juicio en este tema.» Incluso si su oponente resultaba ser un
> embriólogo, le desacreditaban si encontraban que mantenÃa el más mÃnimo vestigio de creencia en
> Dios, en el libre albedrÃo o en el alma humana. Inmediatamente lo tildaban de teólogo, de
> oscurantista clerical, cuyas supersticiones dualistas le privaban del libre uso de su razón. Las
> páginas de Haeckel están salpicadas de esta táctica de «sentencias ex-cátedra» ... (Assmuth y
> Hull, p. 54).
>
> Un crÃtico explÃcito de Haeckel era J. Reinke, Profesor de Botánica en la Universidad de Kiel.
>
> En un opúsculo titulado «Lo último sobre el Haeckelismo» (Heilbronn 1908) Reinke llena siete
> páginas con columnas paralelas, con una que contiene «lo que dice Haeckel», y la otra, «la
> verdad». Da veinticuatro ejemplos de falsamientos perpetrados por Haeckel, y añade: «Estos son
> ejemplos tomados al azar. SerÃa posible multiplicarlos por muchas veces» (Assmuth y Hull, p. 31).
>
>
> Pero parece que Haeckel, el divulgador, no se refrenó debido a estas denuncias, y mantuvo sus
> maniobras engañosas en sus años posteriores, intentando justificarse a veces afirmando que estaba
> siguiendo procedimientos normales en biologÃa. Como resultado, incontables cientÃficos y
> estudiantes de ciencia, incluyendo muchos autores, han sido llevados a engaño, bajo una influencia
> que ha ido manifestándose hasta el final del siglo veinte. Incluso a pesar de que en la actualidad
> muchos cientÃficos tienden a creer que la eliminación de la «ley biogenética» fue un fenómeno que
> tuvo lugar entre mediados y finales del siglo veinte, incluso en 1915 ya se podÃa mantener la
> siguiente declaración, totalmente explÃcita:
>
> DifÃcilmente se puede encontrar en la actualidad a ningún cientÃfico destacado que acepte esta ley
> tal como se expone. La razón de ello, totalmente convincente, es que la investigación reciente ha
> demostrado con claridad que las excepciones a esta ley son mucho más frecuentes que sus
> materializaciones. La mayor parte de las etapas por las que pasan los embriones individuales de
> diferentes animales no se corresponden en su mayor parte con las gradaciones que, según la teorÃa
> de la evolución, constituyen la historia del desarrollo de la vida (Assmuth y Hull, p. 98).
>
> Probablemente, Haeckel era conocedor de estas dificultades, porque distinguió los cambios
> embrionarios que conducÃan al progreso evolutivo («palingénesis») de otras desviaciones
> («cenogénesis»). Pero los llamados cambios cenogenéticos son tan numerosos que no sustentan la
> «ley», sino que la refutan.
>
> Como se indica al comienzo de este artÃculo, algunos profesores siguen presentando la «ley
> biogenética» en apoyo de la macroevolución, aunque ha estado moribunda durante décadas a la luz de
> las enseñanzas de muchos cientÃficos pioneros incluyendo el difunto biólogo canadiense, W. R.
> Thompson, que en 1956 escribió una «Introducción» para una reedición de El origen de las especies
> de Darwin, en la que observaba:
>
> Cuando la «convergencia» de los embriones no resultó totalmente satisfactoria, Haeckel alteró las
> ilustraciones de las mismas para que concordasen con su teorÃa. Las alteraciones eran ligeras pero
> significativas. La «ley biogenética» como prueba de evolución carece de todo valor (pp. xv–xvi).
>
> Durante los últimos años, las ilustraciones de Haeckel han vuelto a estar en las noticias debido a
> que algunos libros de texto en favor de la evolución han estado todavÃa publicando el material
> fraudulento de Haeckel (véase Richardson, et al., 1998).
>
> imágenes fraudulentas de embriones de Haeckel
>
> Figura 1. Copias fraudulentas de embriones realizadas por Haeckel (1 y 2) comparadas con los
> originales de Selenka (2) y His (4) (Assmuth y Hull, 1915).
>
>
>
> Sir Gavin de Beer
>
>
>
> Sir Gavin de Beer (1899–1972) fue un célebre zoólogo y evolucionista británico, influyente en el
> campo de la embriologÃa. Fue director de la división de Historia Natural del Museo Británico en
> 1950–1960. En 1930 publicó un libro, Embryology and Evolution, en el que rechazó el concepto de la
> recapitulación embriológica. Publicó versiones ampliadas de sus puntos de vista anti-haeckelianos
> en Embryos and Ancestors, con copyright en 1940, 1951 y 1958. Sir Gavin de Beer, 1958, se refirió
> a la teorÃa de Haeckel como caduca y como «una camisa de fuerza mental que ha tenido lamentables
> efectos sobre el progreso de la biologÃa» (p. 172), y concluÃa en que «la evolución no explica la
> embriologÃa» (p. 173). Por ejemplo, durante la filogenia los dientes llegaron antes que las
> lenguas, pero en los embriones de los mamÃferos las lenguas se desarrollan antes que los dientes
> (p. 7). En el caso de los embriones de los pollos, el corazón funciona ya en una etapa muy
> temprana del desarrollo, pero en la rana (que se supone que está más cerca de la lÃnea ancestral)
> el corazón aparece en una etapa mucho más posterior del desarrollo. De forma especÃfica, la
> desemejanza se relaciona con la necesidad que tiene el pollo en su desarrollo de recibir yema;
> mientras que el huevo de la rana tiene mucho menos cantidad de yema. Por ello, las diferencias se
> deben a condiciones estructurales y funcionales de ambos animales, no a su presunta relación
> evolutiva.
>
> A menudo se precisa de un considerable perÃodo de tiempo antes que se modifiquen posturas
> establecidas en la ciencia debido a nuevas evidencias. Esto queda ilustrado por Perry, 1952, que
> parece haber comprendido que la ley biogenética habÃa quedado refutada, pero que cuando escribió
> su texto de zoologÃa general parece haber sido bastante remiso en sus menciones acerca de la
> recapitulación.
>
> Se han descubierto diversos hechos que contradicen la teorÃa de la recapitulación, o que al menos
> son difÃciles de interpretar bajo la misma. En la actualidad, muchos biólogos respetados
> cuestionan la significancia del aparente acuerdo de algunos de los hechos con la teorÃa (p. 519).
>
>
> Sir Gavin de Beer empleó muchos ejemplos para exponer cómo los órganos llamados homólogos
> (estructuralmente semejantes) podÃan proceder de estructuras embrionarias muy diferentes entre
> diversos embriones. Asimismo, desveló que comúnmente las estructuras homólogas no van determinadas
> por genes idénticos (véase de Beer, 1971). Una reciente evaluación de esta cuestión por Wells y
> Nelson, 1997, resalta esto:
>
>
> Investigaciones posteriores han confirmado de forma abrumadora la corrección de la observación de
> de Beer. La homologÃa, tanto si se define morfológicamente como filogenéticamente, no puede
> atribuirse a vÃas de desarrollo semejantes, como tampoco puede atribuirse a genes semejantes (p.
> 17).
>
> En otras palabras, órganos similares en los cuerpos de diferenes organismos no resultan de
> secuencias similares de nucleótidos en el ADN de los genes. Recientes investigaciones parecen
> estar llevando a alguna mejor comprensión de una solución de este rompecabezas.
>
>
> Ilustración falsificada de Haeckel de los esqueletos simios y humano
>
> Figura 2. Los dibujos fraudulentos de Haeckel's (II) representan falsamente la placa original de
> Huxley (I). Haeckel dibujó los esqueletos para que se pareciesen más, con lo que se sugerÃa una
> secuencia evolutiva en lugar de un grupo heterogéneo, tal como Huxley los habÃa dibujado de forma
> más realista (Assmuth y Hull, 1915).
>
>
>
> Genes homeóticos
>
>
>
> Durante unas dos décadas ha ido creciendo el conocimiento acerca de los genes homeóticos, pequeñas
> secuencias de nucleótidos que se comportan de manera parecida a activadores maestros para el
> control del desarrollo de diversas partes del organismo. Los genes homeóticos tienen unos papeles
> crÃticos en la producción de brazos, patas, ojos y otras partes del cuerpo en animales en
> desarrollo de muchas clases. CaracterÃsticamente, en cada gene homeótico hay una secuencia
> determinada de alrededor de 180 pares de bases de ADN muy semejantes en secuencia en los
> correspondientes genes homeóticos de otros animales, tanto si se trata del ratón como del hombre,
> de la mosca de la fruta o del Anfioxus. Por ejemplo, en una mosca un tipo determinado de gene
> afectará a la antena, y en un ratón un gene muy similar afecta a la parte posterior del cerebro.
> Otro gene homeótico parece ser un controlador maestro del desarrollo de los ojos, incluyendo los
> ojos compuestos de los insectos y de los órganos visuales muy diferentes de los pulpos e incluso
> de los humanos (véase Wells, 1998).
>
> Cada gene homeótico produce pequeñas moléculas de proteÃnas que sirven para activar la
> transcripción de otros genes al unirse a sus loci promotores. Como resultado se da una cascada de
> acontecimientos quÃmicos que lleva en su momento a la formación de una estructura del cuerpo como
> un ojo o una pata.
>
> En los últimos años se ha llegado a saber, para gran desconcierto de los investigadores, que los
> genes y sus mutaciones no van vinculados a componentes estructurales del cuerpo. Por ejemplo, una
> espectacular ilustración de esta discrepancia ha resultado de experimentos de hibridación del ADN
> que indica una similitud estimada en el ADN del 98 al 99 por ciento en los chimpancés y en los
> humanos, mientras que las personas, en lo morfológico y fisiológico, darÃan más bien un valor de
> un 70 al 80 por ciento respecto a los simios. EL ADN está situado en los 48 cromosomas de los
> chimpancés y en los 46 cromosomas de los humanos. Por ello, además de las secuencias básicas de
> los nucleótidos en el ADN debe haber otros factores que tienen una significativa influencia sobre
> el desarrollo. Estos factores podrÃan incluir efectos relacionados con las diferentes
> disposiciones del ADN en los cromosomas de los chimpancés y de los humanos (véase Hopkin, 1999).
>
>
>
>
>
> Consideraciones
>
>
>
> Uno de los primeros investigadores de la Drosophila que exploró los mutantes homeóticos fue W. J.
> Ouweneel, que analizó las perspectivas evolucionistas y creacionistas respecto a ello. Llegó a la
> conclusión de que los puntos de vista de evolucionistas pioneros como Goldschmidt, Schindewolf y
> Nilsson eran preferibles al neodarwinismo. Consideró ingenuos a los neodarwinistas clásicos que
> estiman que «la impresionante complejidad de los sistemas biológicos ... se habÃa originado por
> procesos al azar» (1975, p. 153).
>
> En un reciente artÃculo creacionista, el biólogo epigenetista J. Wells, 1998, trata acerca los
> graves problemas existentes para los conceptos macroevolucionistas de los orÃgenes de los genes
> homeóticos y de las adaptaciones que los mismos controlan. Los evolucionistas consideran que la
> mayor parte de los genes homeóticos surgieron en época temprana de la evolución antes que se
> hubieran seleccionado las adaptaciones sobre las que los mismos ejercen su influencia. Esto es un
> problema para los darwinistas. Wells se opone al «neodarwinismo reduccionista basado en el ADN».
> Además del ADN, él considera otros factores que proporcionan información para el desarrollo.
> Dentro del citoplasma existen al menos tres influencias importantes: el citoesqueleto, las
> membranas y la zonación de otros componentes. El ADN se describe como indicando qué materiales de
> construcción se necesitan; y otras caracterÃsticas determinan cómo se ensamblarán los materiales.
> Aunque estos procesos solo se comprenden vagamente en la actualidad, Wells cree que los recientes
> avances en embriologÃa se comprenden mejor usando un planteamiento de designio (Wells, 1999b).
>
> De modo que la cuestión de centra en si los datos se ajustan mejor en un patrón evolucionista en
> el que los genes homeóticos serÃan «conservados» (de filum en filum) a lo largo de grandes
> perÃodos de tiempo, o si concuerdan mejor con procesos «dirigidos a un fin». Quizá es ya hora de
> un giro a un paradigma teleológico que nos posibilite una nueva forma de conceptualizar el
> desarrollo. Puede que estemos en el umbral de abrir una nueva perspectiva de pensamiento que
> desvele leyes que hayan escapado hasta ahora a nuestro conocimiento.
>
> Se deberÃa considerar una alternativa creacionista que enuncia que Dios creó tipos distintos de
> plantas y animales sin relación fÃsica (véase Frair y Davis, 1983). La investigación genética
> (incluyendo investigación de los genes homeóticos) ha revelado lo que la mayorÃa de los
> creacionistas reconocerÃa como la obra de Dios que empleó genes similares para diferentes órganos
> en una diversa gama de organismos.
>
> En mi respuesta al estudiante universitario que en 1999 tenÃa este mismo problema que yo habÃa
> encontrado hacÃa 52 años, le di mucha de la anterior información. De modo que, ¿qué consejo
> adicional podrÃamos dar a nuestros actuales estudiantes de ciencia? DeberÃamos tratar de sacar a
> luz todos los hechos relevantes posibles, ponderarlos cuidadosamente, y estar dispuestos a
> dejarnos dirigir por la evidencia. Como sucede con la ciencia en general, tenemos que mantener un
> grado de provisionalidad respecto a nuestras conclusiones.
>
>
>
>
>
> Agradecimientos
>
>
>
> El doctor Jerry Bergman ha cedido amablemente material importante y útiles sugerencias que han
> mejorado este manuscrito. Además de sugerencias para este artÃculo, el doctor George Howe ha
> proporcionado material impreso asà como sus propios y útiles escritos inéditos acerca de genes
> homeóticos.
>
>
>
> Referencias
>
>
>
> CRSQ: Creation Research Society Quarterly
>
> Assmuth, J. y Ernest R. Hull. 1915. Haeckel’s frauds and forgeries. Examiner Press, Bombay, India.
>
> Bergman, Jerry. 1999. «The rise and fall of Haeckel’s biogenetic law». Manuscrito en proceso de
> publicación [Publicado posteriormente en CRSQ, 37(2), sept. 2000, pp. XXX].
>
> de Beer, Sir Gavin. 1958. Embryos and ancestors, tercera ed. Oxford University Press, Londres,
> Inglaterra.
>
> ——— 1971. Homology, an unsolved problem. In J. J. Head y O. E. Lowenstein (editores), Oxford
> biology readers. Oxford University Press, Londres, Inglaterra. pp. 1–16.
>
> Frair, Wayne y Percival Davis. 1983. A case for creation, tercera edición. School of Tomorrow
> (Accelerated Christian Education), Lewisville, Texas.
>
> Frair, Wayne F. and Gilbert L. Woodside. 1956. «Effects of 8-azaguanine on early chick embryos
> grown in vitro». Growth 20:9–18.
>
> Hopkin, Karen. 1999. «The greatest apes». New Scientist 162(2186):26, 28–30.
>
> Jenkins-Jones, Sara. 1997. Random House Webster’s dictionary of scientists. Random House, New
> York.
>
> Osborn, Henry Fairfield. 1929. From the Greeks to Darwin, the development of the evolution idea
> through twenty-four centuries, segunda ed. Charles Scribner’s Sons, Nueva York.
>
> Ouweneel, Willem J. 1975. «Homeotic mutants and evolution». CRSQ 12(3):141–154.
>
> Perry, James C. 1952. The science of zoology. The Bruce Publishing Company, Milwaukee, Wisconsin.
>
> Richardson, Michael K., James Hanken, Lynne Selwood, Glenda M. Wright, Robert J. Richards, Claude
> Pieau, and Albert Raynaud. 1998. «Haeckel, embryos, and evolution», Science 280(5366):983,
> 985–986.
>
> Rusch, Wilbert H. 1969. «Ontogeny recapitulates phylogeny», CRSQ 6(1):27–34.
>
> Thompson, W. R. 1956. «Introduction to Charles Darwin’s Origin of Species», sexta edición (1872).
> Dutton and Company, Nueva York.
>
> Wells, Jonathan. 1998. «Recent insights from developmental biology». En William A. Dembski
> (editor), Mere creation: science, faith & intelligent design. Intervarsity Press, Downers Grove,
> Illinois. pp. 51–70.
>
> ——— 1999a. «Haeckel’s embryos & evolution». The American Biology Teacher 61(5):345–349.
>
> ——— 1999b. «Development by design». Touchstone. En prensa a la fecha de la publicación de este
> artÃculo.
> Wells, Jonathan y Paul Nelson. 1997. «Homology: a concept in crisis». Origins and Design
> 18(2):12–19.
>
> TÃtulo: EmbriologÃa y Evolución
> TÃtulo original: Embriology and Evolution
>
> Autor: Wayne Frair, Ph.D.
>
> Fuente: Creation Research Society Quarterly, Vol. 36(2)62-67, septiembre de 1999
> © Copyright 2005, Creation Research Society
> 6801 N. Highway 89
> Chino Valley, AZ 86323 - EE. UU.
>
> Traducción del inglés: Santiago Escuain
> © Copyright 2005, SEDIN - todos los derechos reservados.
>
> SEDIN-Servicio Evangélico
> Apartado 126
> 17244 Cassà de la Selva
> (Girona) ESPAÑA
> Se puede reproducir en todo o en parte para usos no comerciales, a condición de que se cite la
> procedencia reproduciendo Ãntegramente lo anterior y esta nota.
>
>
>
http://www.sedin.org/ID/embriologiafrair.html
>
>
> Shiliam khemen
>
>
>
> Siento vergüenza decirlo, pero confirmo y reconozco, que durante mucho
> tiempo yo también creà en la grán mentira del evolucionismo, he aquà la
> muestra:
>
>
> - --
>
> De: Suzudo
> Fecha: 03/09/2006 23:25 GTM+2
> Hilo: Re: Hoy aula de religión: Evolucionismo
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/5c1f22157db3ab3f?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 30/08/2006 23:09 GTM+2
> Hilo: Re: evolución (o la mentira más grande jamás contada)
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/c4ed34fbc7bf63cc?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 07/09/2006 22:52 GTM+2
> Hilo: Re: Preguntas a los evolucionistas
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/130377e970385d6f?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 02/09/2006 16:43 GTM+2
> Hilo: Re: Hay Muchos Problemas Con la TeorÃa De La Evolución
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/77c5e275e1d1122f?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 31/08/2006 18:56 GTM+2
> Hilo: Re: Hay Muchos Problemas Con la TeorÃa De La Evolución
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/647388da9e256c7e?dmode=sour...
>
> **
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/e02cd10928744c87?dmode=sour...
> **
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 30/08/2006 23:12 GTM+2
> Hilo: Re: La Cronologia Del Eslabon Perdido
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/5d87436abee0b0a7?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 07/09/2006 22:17 GTM+2
> Hilo: Re: Si tuviera una visión
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/f5ebbd275008f1eb?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: Lun 14 ago 2006 - 18:34 GTM+2
> Hilo: Evolución Diseño Inteligente
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/862ca49214c0795f?dmode=sour...
>
>
>
> ***************
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 04 Nov 2006 20:30:34 +0100
> Hilo: ¿Eres un ser espiritual?
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/ca3b695051866f29?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 02 May 2006 07:24:34 +0200
> Hilo: El más patético intento de responder al reto de la Complejidad
> Irreducible
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/b06919b4646dec1e?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 04 Nov 2006 01:11:53 +0100
> Hilo: Mutaciones "benéficas" en el cuerpo humano?
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/22735bd9188ec36a?dmode=sour...
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 30 Aug 2006 23:08:44 +0200
> Hilo: Algunos Sapos Refutan La Evolución
> En: es.charla.religion
>
>
http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/163f369745346f7c?dmode=sour...
> -----BEGIN PGP SIGNATURE-----
> Version: GnuPG
v1.4.2 (GNU/Linux)
> Comment: Using GnuPG with Mozilla -
http://enigmail.mozdev.org
>
> iD8DBQFIdik8zPMhDMsrp1ARAj6xAJ0f2bz0qWkoT6jK84hPr7FHG3q2wQCeIgQZ
> 8b7cdRNJHLL2WOsEv8QQ5R4=
> =50k/
> -----END PGP SIGNATURE-----
>
>